La Planta
El té, una de las bebidas más consumidas en el mundo, proviene de la Camelia Sinensis; una planta de hoja verde oscura con flores parecidas a las del jazmín.
Crece en alturas de 300 a 1000 metros –a mayor altura, mejores cosechas- y su temperatura ideal se encuentra entre los 10 y los 30ºC.
Su historia:
Para conocer los orígenes del té, debemos remontarnos uno 5000 años desde nuestros días. Por aquella época, en China reinaba el emperador Shen Nung quien proclamó un decreto por el cual era obligatorio hervir el agua antes de consumirla y, así, evitar enfermedades. La casualidad quiso que uno de sus sirvientes hirviera agua bajo un árbol de té donde descansaba el emperador. Una suave brisa agitó las ramas del árbol y algunas de sus hojas cayeron al agua hirviendo. La infusión adquirió un agradable aroma que cautivó al monarca inmediatamente haciendo del té, refrescante y reconstituyente, su infusión preferida.
Hoy en día, se consumen en el mundo alrededor de cinco millones de toneladas de té al año y estas cifras parecen ir en aumento.
Beneficios del té:
Son innumerables los beneficios que puede aportar a nuestro cuerpo esta bebida. Entre los más apreciados se encuentran:
-          Su poder antioxidante
-          Regula el colesterol ya que ayuda a que nuestro organismo absorba menos grasa y excrete más
-          Tiene un potente efecto diurético
-          Ayuda a hidratar la piel
-     Su efecto estimulante contribuye a despejar la mente de una manera más suave que el café pero igualmente efectiva.
¿Cuántos tipos de té hay?
Todos los tés vienen de la misma planta, la Camelia Sinensis. Sin embargo, dependiendo del tratamiento que reciben sus hojas, obtendremos un tipo de bebida u otro. Así pues, entre los principales tipos de té se encuentran:
Té blanco: muy apreciado por su gran poder antioxidante, se elabora a partir de las yemas de la planta. Estas yemas son las hojas con “pelusita” que encontrarás en nuestros tés blancos.
Té verde: es un té sin oxidar. Proviene de China, con un sabor más tostado y dulce, y de Japón, que origina un té más herbal. También es rico en antioxidantes y tiene un gran efecto diurético.
Te Oolong: también conocido como té azul. Es un té semifermentado originario de Formosa –actual Taiwán- y de China. Con un sabor suave y amaderado, el Oolong es buenísimo para ayudar a nuestras digestiones.
Té rojo: es exclusivo de la región de Pu Erh –en Yunnam, China- por eso también es conocido por este nombre. De sabor terroso, se toma solo y es el más apreciado por aquellos que desean cuidar su línea y su dieta.
Té negro: el más energético y, también, el más fuerte. Se puede tomar solo, con leche, con limón… y tanto en frío como en caliente. Es perfecto para los muy cafeteros que quieren iniciarse en el mundo del té ya que el sabor de los tés negros tiene mucho cuerpo.

* España Peninsular

Agricultura Ecológica

Sumiller de Té certificado por ITMA

 

(International Tea Masters Association)