El Ginkgo biloba es un árbol único en el mundo, considerado un «fósil viviente» debido a su existencia inalterada durante más de 200 millones de años. Originario de China, se ha extendido a distintas partes del mundo y es altamente valorado tanto por su longevidad como por su belleza ornamental. Sus hojas en forma de abanico y sus semillas han sido utilizadas en diversas culturas por siglos.
En la gastronomía, las semillas de Ginkgo biloba, conocidas como «bái guǒ» en la cocina china, se utilizan en sopas, postres y platos festivos. Antes de su consumo, deben ser cocidas, ya que crudas pueden resultar tóxicas. En Japón, los frutos de ginkgo se tuestan y se sirven como aperitivo en ocasiones especiales, como la ceremonia del té. Una curiosidad sobre este árbol es su increíble resistencia: algunos ejemplares de Ginkgo biloba en Hiroshima sobrevivieron a la explosión atómica en 1945 y siguen creciendo hasta el día de hoy.
El ginkgo biloba contiene ácidos, azúcares, aminoácidos, flavonoides, vitaminas, fibra y minerales.
El ginkgo biloba es uno de los mejores remedios para mejorar la circulación sanguínea ayudando al aparato circulatorio y evitando la trombosis. Además, ayuda contra la demencia senil, la depresión, la concentración, etc.
Consejo de Preparación:
5-10 minutos dejar reposar
100 °C temperatura del agua
4-5 cucharillas por litro
Todos los consejos y remedios naturales que damos deben aplicarse como complemento al tratamiento ofrecido por un profesional médico y siempre que sea evaluado y supervisado por éste.




